El riesgo es una parte inevitable de la vida en una startup. Algunas empresas nuevas comienzan con fuerza antes de caer en la rutina, mientras que otras se estrellan y queman en solo unos pocos meses. Los pocos afortunados que se convierten en las historias de éxito que compartimos mientras bebemos con nuestros socios son pocos. Hay una serie de razones por las cuales las empresas fracasan, y no todas pueden evitarse. La planificación rigurosa y la ejecución cuidadosa pueden prepararte para una mayor probabilidad de éxito, pero nunca podremos eliminar completamente nuestro riesgo.

En los Estados Unidos, la Oficina de Trabajo y Estadísticas (BLS) es la fuente autorizada de información sobre el mercado laboral de la nación. Entre otras cosas, recopilan información sobre la cantidad de nuevos empleos creados cada mes, nuevos negocios, tasas de fracaso empresarial y la vida útil de los negocios.

Comenzaron a recopilar datos sobre las tasas de supervivencia empresarial en 1994, por lo que tenemos un conjunto de datos relativamente estable para identificar tendencias. En los últimos datos de BLS, hubo menos nuevos negocios y empleos creados desde 1994. Sin embargo, estas cifras han aumentado desde el año pasado, lo que indica que la economía se está recuperando constantemente de la recesión. Las empresas nuevas y las pequeñas empresas son una parte integral de nuestra economía, y sus tasas de supervivencia son indicadores de una economía y un mercado laboral saludables. En Europa, las tasas de natalidad para las pequeñas y medianas empresas (PYME) y las nuevas empresas ahora están superando las tasas de mortalidad, lo que indica que el espíritu empresarial está vivo y bien.

Las tasas de supervivencia también están influenciadas por la industria. Las empresas nuevas y las pequeñas empresas en los campos de asistencia sanitaria y asistencia social tienen tasas de supervivencia más altas que las de la construcción. El Statistics Brain Research Institute recopiló datos sobre fallas en el inicio por industria. El 58% de las startups de finanzas, seguros y bienes raíces operaban después de cuatro años, mientras que solo el 37% de las startups de información sí lo estaban. A las nuevas empresas de educación y salud les fue mejor al 56%, mientras que las nuevas empresas minoristas solo alcanzaron el 47%. En total, casi el 50% de las nuevas empresas fracasarán antes de que alcancen su aniversario operacional de cuatro años.

Hay docenas de razones por las que un negocio puede fallar, y sería negligente decir que si bien algunos de estos factores pueden ser mitigados por un empresario inteligente, hay otros que están fuera de nuestras manos, tanto figurativamente como literalmente. A veces es el producto correcto, pero en el momento equivocado, está golpeando el mercado equivocado o, para empezar, no puede forjar un mercado y la ejecución deficiente de su modelo de negocio.

Las 7 razones principales por las que las startups fallan

1. Falta de necesidad del mercado

Si no hay mercado para tu producto o servicio, no estarás presente por mucho tiempo. No hay manera de evitarlo. Necesitas un mercado y una demanda importantes para tu producto o servicio, y necesitas poder capitalizar esa demanda. Aquí es donde entran en juego la investigación y la planificación. Antes de lanzar tu startup, debes realizar una investigación significativa en el mercado al que deseas ingresar y evaluar seriamente la participación que puedas realizar. Esto debería ser una parte de tu plan de negocios y una parte integral de tus operaciones iniciales.

2. Expansión demasiado rápida

Es posible que hayas experimentado algún éxito moderado en tus primeros meses. Incluso puedes haber estado en el negro y haber empezado a obtener ganancias. Después de unos meses, crees que es hora de expandirse y mudarse a un nuevo espacio o contratar a tus primeros empleados. Entonces te encuentras con problemas. Si bien la expansión es una parte saludable del crecimiento y desarrollo del negocio, el crecimiento demasiado rápido puede matar tu startup.

3. Mala gestión del capital

Las startups fallan cuando se quedan sin dinero. Si no puedes cubrir tus costos, es solo una cuestión de tiempo antes de que tengas que dejar de operar. La mala gestión de tus fondos, ya sea la falta de capital inicial, la falta de adquisición de nuevas fuentes de financiamiento, los precios incorrectos o la falta de prácticas contables enviarán a tu startup a una espiral de muerte. Adelántate a cualquier posible problema de capital administrando tus fondos de manera inteligente, asegurando el capital a través de fuentes estables y administrando tus ganancias e ingresos.

4. Mal marketing

Si nadie sabe que existes o que tu producto está en el mercado, no va a ser rentable. Establecer un plan de marketing claro y ejecutable al principio de las fases de planificación es una forma clave de asegurarte de que comienzas a desarrollar el reconocimiento de nombre y el valor de la marca. Ya sea que estés realizando la comercialización internamente con el equipo adecuado en el lugar, o la externalices, puedes esperar gastar una parte considerable del capital de la etapa inicial en la comercialización.

5. Falta de liderazgo y gestión

No todos los empresarios o líderes de pensamiento hacen buenos gerentes. Algunos son mejores en el trasfondo y permiten que un miembro del equipo más calificado tome el mando de la administración. Si ese eres tú, deberás apartarte del camino y estar dispuesto a entregar esta responsabilidad. Desde el principio, las PYMES y las nuevas empresas necesitan un liderazgo claro y transparente que gestione de forma eficaz los activos y los equipos.

6. La competencia

No importa cuál sea tu producto o servicio, tendrás competencia. La forma en que respondas a esa competencia demostrará tu valía. Las nuevas empresas deben poder transmitir su singularidad y utilidad a su participación en el mercado de una manera que los diferencie de la competencia. Haz tu debida diligencia, investiga tu competencia y analiza cómo te va en competencia directa. Identifica el valor que tu producto proporciona para el cliente y busca formas de hacer que ese valor sea conocido y traducible.

7. Ubicación incorrecta

Sabemos que hay ciudades que son más propicias para la actividad de startups que otras. Si tu startup está completamente basada en la web, es probable que tu ubicación importe mucho menos que si abres un negocio de ladrillo y cemento. Aunque, a medida que aumenta la escala, incluso las nuevas empresas en línea eventualmente se mudarán a un espacio de oficina. Conocer tu base de mercado puede ayudarte a identificar el área en la que necesitas estar y te dará el tráfico y la visibilidad que necesitas.