¿Cuantos años tienes? ¿Y cuál es la edad promedio de los miembros del equipo de tu pequeña empresa?

Esto puede parecer una pregunta personal extraña, pero de acuerdo con una encuesta realizada por The Hartford, los millennials ocuparán el 75 por ciento del lugar de trabajo para 2025. En otras palabras, es probable que la mayoría de los que lean esto sean millennials. Eres un jugador experto en tecnología, creativo y autoexpresivo, y ya estás gobernando el mundo de los negocios. Es común tener líderes de equipo de 23 años y empresarios de 25 a 30 años y dueños de pequeñas empresas que establecen el estilo de liderazgo y determinan lo que es importante en el campo laboral.

El equipo de tu pequeña empresa es ambicioso, atento, productivo y responsable. No quieren seguir el algoritmo “jefe-subordinado”. A medida que se esfuerzan por mejorar constantemente, necesitan un líder que pueda motivarlos y ser un modelo a seguir para ellos.

En otras palabras, debes ser emocionalmente inteligente si quieres liderar un equipo y una empresa hacia el éxito.

Has oído hablar de eso, ¿pero lo usas?

La inteligencia emocional, también conocida como EQ, es la capacidad de reconocer, evaluar y controlar no solo tus propias emociones, sino también las emociones de los demás. Sin embargo, a pesar de que la inteligencia emocional es crítica para el desarrollo de un líder eficaz, todavía no se muestra con frecuencia en el campo laboral. ¿Por qué? Porque ser emocional en el lugar de trabajo tiene un mal estigma, y la mayoría de las personas no entienden cómo usar sus emociones para su beneficio, o incluso cómo estar más en sintonía con sus emociones.

Esto es lo que puedes hacer para comenzar a jugar y convertirte en un líder emocional fuerte para tu equipo:

Paso 1. Practica mostrando tus emociones.

Tanto los buenos como los malos usan sus emociones para controlar sus equipos. La diferencia radica en cómo se manejan esas emociones. Gritar a los miembros del equipo puede infundir miedo e incomodidad, mientras que las palabras motivadoras y apasionadas pueden convertir a alguien en su mayor activo. Tus emociones resaltan y dirigen la atención a tus palabras, así que ten cuidado de cómo las usas.

Compara:

Variante 1. “Juan, debes terminar el informe antes del viernes para que no tenga que volver a escribir todo. Te penalizaré si fallas”.

Variante 2. “Juan, solo tú puedes ayudarnos hoy. El gerente necesita un informe de primer nivel sin puntos débiles. Eres el mejor analista aquí, así que decidí pedirtelo. Salva el universo, finaliza ese informe para el Viernes”.

A veces, unas pocas palabras emocionales son suficientes para hacer que el miembro de tu equipo quiera completar una tarea y sobresalir.

Paso 2. Usa argumentos emocionales.

¿Quieres persuadir a la gente? Entonces olvídate de los argumentos. Puedes justificar tu punto de vista, pero una persona se adherirá a tu propia opinión de todos modos porque son las emociones y no la lógica las que rigen nuestras decisiones.

Un ejemplo principal es la venta multimillonaria de iPhone. A pesar del historial de Apple de lanzar lo último y lo mejor después de los teléfonos con Android, sus ventas superan con creces a otros teléfonos inteligentes. ¿Por qué? Porque los clientes han ganado un apego emocional al producto.

Y lo mismo vale para un gran líder. Si deseas que tus empleados, socios y clientes aboguen por ti y tu empresa, debes atraerlos emocionalmente.

Los mejores líderes inspiran, enseñan y confían en los demás. También inculcan un sentido de propósito en quienes los rodean y los llevan a salir de sus zonas de confort. Todos estos rasgos pueden ayudarte a convertirte en un líder emocional más fuerte para tu negocio.

Paso 3. Resona con los demás.

Los líderes sobresalientes son líderes resonantes. Son personas capaces de tomar resonancia con los demás. Tomar resonancia significa convertirse en una unidad con tu equipo, e inspirarlos y motivarlos.

Probablemente hayas escuchado una palabra de negocios como “sinergia”, que significa colaborar y coordinar de manera más efectiva. La resonancia en el equipo de tu pequeña empresa es una sinergia en el nivel emocional: necesitas hacer que se sientan inspirados.

Pregúntate:

¿Qué siente la gente cuando sale de su oficina después de hablar con tigo? ¿Están inspirados, motivados y alegres? Si no, no eres un buen líder.

Paso 4. Entrena tu inteligencia social.

La inteligencia social, o empatía, es su capacidad para escuchar y comprender a los demás y trabajar en equipo. Incluye:

  • influencia
  • liderazgo entusiasta
  • entrenamiento y coaching
  • la resolución de conflictos
  • trabajo en equipo

El Dr. Daniel Goleman describe la inteligencia social como “la capacidad de establecer relaciones y navegar con éxito los entornos sociales”. Junto con IQ y EQ, influye en tu vida, lo que le permite construir relaciones comerciales y personales sólidas.

Para desarrollarlo, primero debes saber cómo se califica actualmente tu inteligencia social. Toma la prueba para descubrir esto. Y si sucede que necesitas aumentarlo, comienza por aprender sobre el lenguaje corporal y practicar un buen contacto visual al hablar y escuchar a los miembros de tu equipo.

Luego, considera desarrollar tus habilidades de protoconversación: la capacidad de leer entre líneas, prestar atención a los gestos, las entonaciones de voz y las micro expresiones de tus interlocutores. Y recuerda ser empático. Nunca trates a los miembros del equipo de tu pequeña empresa como si fueran objetos en lugar de seres humanos.

Paso 5. Inspira a través de la visión y la misión.

Los líderes sobresalientes entienden que los miembros del equipo deben estar motivados por algo más que un cheque de pago. Pueden demostrar cómo el trabajo de su equipo se conecta con una visión y una misión más grandes.

Practícalo haciendo el siguiente ejercicio:

Utiliza el principio SMART para asignar una tarea a un amigo, un cónyuge, un vecino o un colega. Digamos que quieres que te entreguen tu reloj para repararlo. Lo más probable es que estén de acuerdo, pero a regañadientes.

Ya sabes que los líderes emocionales inspiran. Use esta información (y las siguientes frases) para hacer que la tarea sea más significativa:

  • Inspira a través de la visión y la misión (“Ayudará”).
  • Inspira a través de la confianza y el cuidado (“Necesito tu ayuda”).
  • Inspira a través de la simpatía (“cuento con tu apoyo”).
  • Sé sincero y honesto (“No puedo hacerlo solo”).
  • Cree en ellos (“Sé que puedes hacer eso”).

Paso 6. Deja de intimidarlos.

Algunos de los peores consejos que puedes recibir de los “líderes” es utilizar el enfoque de la zanahoria y el palo, un lenguaje que significa que la buena conducta se induce a través de una combinación de recompensa y castigo. No funciona con personas, y no funciona con animales. Si aún no has leído Zanahorias y palitos no funcionan por Paul L. Marciano, Ph.D., es una excelente lectura.

Prueba que las tácticas de levantamiento de cabello no motivan a las personas a cambiar su comportamiento, hábitos o actitud.

Como líder, deberías conocer a los miembros de tu equipo individualmente y aprender cómo motivarlos y alentarlos. Necesitas crear una atmósfera de comunicación positiva, abierta y honesta.

Esta atmósfera incluye aceptación incondicional, honestidad, confidencialidad, confianza, igualdad y constructividad.

Paso 7. Comienza a transformarte a ti mismo.

Pregúntese qué tipo de líder emocional deseas ser y decide qué rasgos necesitas desarrollar. Algunos ejemplos pueden incluir:

  1. Argumentación emocional más que racional.
  2. La inspiración a través de la visión y la misión.
  3. Empatía y simpatía.
  4. Capacidad de resonar con un equipo.
  5. Habilidad para ayudarles a entender el significado de tu trabajo.
  6. Habilidad para oir y escuchar.
  7. Flexibilidad
  8. Coaching y entrenamiento con cuidado.
  9. Motivación.
  10. Entendiendo tus emociones

Sige el ejemplo de los deportistas que pasan el 90 por ciento de su tiempo entrenando para el 10 por ciento del trabajo, en lugar de los jefes sin entrenamiento que pasan el 100 por ciento de su tiempo trabajando. Establece un programa de 10 semanas y anota 10 rasgos para entrenar durante este tiempo, practicando un rasgo por semana.

Y recuerda:

Los cambios ocurren a quienes lo hacen, no a quienes simplemente leen las publicaciones del blog y prometen aplicar los consejos descritos “algún día”.