Ser productivo es esencial para convertirte en un empresario exitoso. Crear hábitos de productividad es la clave para volverte productivo, porque los hábitos son automáticos y no gastamos demasiada energía en hacerlo.

Entonces, si bien hay muchos buenos hábitos para integrar en tu vida, las siguientes prácticas son las que aumentarán tu productividad. Estas estrategias van más allá de lo básico de comer bien, dormir bien y hacer ejercicio, todos los hábitos que ya deberías haber establecido.

Llegar a tiempo a casa

Detén el mal hábito de ir a casa tarde o hacer horas extras. Si bien puedes hacer un par de tareas adicionales, no vale la pena, porque tu energía sufrirá y tu productividad futura también se verá afectada.

Lo que puedes hacer en cambio es concentrarte en ser más productivo durante las horas de trabajo proporcionadas para que tus actividades posteriores al trabajo no se vean comprometidas.

El hábito de planificación

La integración de la mentalidad de planificación en tu vida hará maravillas para tu productividad. Comienza por planear tu semana el domingo antes de que comience la semana, y programa el tiempo para hacer tu trabajo más importante. Al crear tiempo para tus tareas más importantes, la semana será productiva, ya que estas tareas generan el mayor impacto para tu negocio.

Por ejemplo, las ventas y el marketing son una de las tareas más importantes para un empresario. Prepárate y programa esa reunión de negocios o llamada de negocios para que tu mentalidad para la semana ya esté establecida.

Deja de revisar repetidamente el correo electrónico

¿Es una de las pestañas de tu computadora portátil tu correo electrónico? Detén ese mal hábito y, en su lugar, selecciona dos veces durante el día en las que pasarás unos minutos revisándolo y respondiéndolo.

El correo electrónico es un mal necesario en el mundo moderno, y debemos ponerle barreras o límites. Un pequeño porcentaje de correos electrónicos necesita atención inmediata, por lo tanto, busca dos horarios convenientes para revisar y responder, según sea necesario, a tus correos electrónicos.

Uno de los mejores momentos para revisar el correo electrónico sería después del almuerzo, cuando tengamos el error de sueño por la tarde. Estas horas son cuando nuestra energía disminuye y es difícil trabajar en un trabajo serio. Así que, en cambio, puedes realizar tareas administrativas, como correos electrónicos. Ahorrarás horas valiosas, porque estás realizando tus tareas comerciales más importantes durante tus horas productivas.

Sigue la Regla de 3

Las listas de tareas pendientes son excelentes, pero solo podemos hacer mucho por un día. Entonces, en lugar de escribir diez páginas de la lista de tareas para tu día, simplemente selecciona tres.

La Regla de los 3 establece que debes limitar tus tareas clave para el día a las tres para que tu mente pueda concentrarse en ellas y toda la energía se dirija a completar esas tareas.

Haz lo que te haga feliz

La felicidad es una herramienta poderosa para aumentar la productividad. Somos más productivos cuando somos felices. También recibimos un impulso de creatividad cuando somos felices. Como tal, integra en tus rutinas diarias actividades que te hagan feliz. Por ejemplo, muchos empresarios les encanta leer. Así que dedica una hora o más al día a la lectura.

Una de las cosas que me hacen feliz es escribir. Así que paso algún tiempo diariamente solo para escribir mis pensamientos. Después de esa sesión, me siento lleno de energía y listo para enfrentar mis tareas más importantes del día. Por supuesto, también tienes tus propias aficiones diferentes. Encuentra tiempo para hacerlas, a pesar de tu apretada agenda como empresario.

Tarea única

Uno de los mayores delitos contra la productividad es la multitarea. En su lugar, deberías estar haciendo mono-tareas. Hacer cosas diferentes al mismo tiempo gasta energía y, al final, no completas tus tareas esenciales. Al centrarte en la tarea en cuestión, aumenta la probabilidad de ingresar al estado de Flujo, que es uno de los estados en los que siempre debemos esforzarnos porque se eleva nuestro nivel de productividad.

Subcontratar

Si tienes los fondos para obtener un asistente virtual, deberías hacerlo. Esto aumentará tu productividad, ya que puedes delegar las tareas comerciales tediosas, de poco valor, pero necesarias que también deben realizarse.

Estas son cosas como la investigación, el diseño, la facturación y otras tareas más pequeñas que aún debes realizar, pero que no son necesariamente tareas de alto valor. También debes tratar de subcontratar cosas en las que no eres bueno y por lo tanto, cosas que es poco probable que disfrutes.

Así que encuentra tiempo para delegarlas a un asistente virtual para que puedas concentrarte en lo esencial. Hacer esto funciona bien con la regla de Pareto 80/20 que puede transformar tu vida y negocio.

Organizar

Tener un hogar, un espacio de trabajo o una habitación desordenados puede agotar mentalmente tu mente, lo que puede afectar drásticamente tu productividad.

Así que tómate un tiempo libre todos los días para revisar tus posesiones. Pregúntate, ¿lo necesitas? ¿Lo usas? Si no, es el momento de venderlo, dárselo a otra persona o deshacerse de él permanentemente. Uno de los mejores hábitos que puedes integrar en su vida antes de dirigirte al trabajo es limpiar tu cama y tu habitación para que cuando regreses a casa, veas algo que te resulte tranquilizador.

En el trabajo, asegúrate de archivar bien tus materiales y deshacerte de las cosas que ya no estás usando o de las que solo hacen que tu área de trabajo se vea desordenada. Ser productivo es algo que todos pueden lograr. Solo toma algunos ajustes estratégicos en tus hábitos y rutinas.