Lo has estado pensando durante mucho tiempo. Dejar la seguridad de tu trabajo para perseguir tus sueños de convertirte en empresario. Entonces, ¿cómo puedes saber con seguridad si estás realmente listo? Deseas estar seguro de que tu decisión de renunciar a tu trabajo ha sido cuidadosamente pensada. Estas preguntas te ayudarán a determinar si ahora es el momento.

¿Tengo un plan?

Para sentirte realmente certero de tu decisión de dejar la seguridad de tu trabajo, es esencial tener un plan de negocios. Esto te ayuda a tener confianza para avanzar y te asegura que estarás ganando la cantidad de dinero que necesita. Las metas son más fáciles de alcanzar cuando tienes un plan paso a paso. Este debe incluir:

  • Una linea de tiempo
  • ¿Qué necesitas hacer específicamente para tener éxito desde el principio?
  • La descripción de tu empresa
  • Análisis de mercado
  • Organización y gestión
  • Marketing y ventas
  • Proyecciones financieras

¿Estoy listo financieramente?

Lanzar cualquier tipo de negocio requiere más que una gran idea. Necesitarás dinero en mano. La regla general es tener seis meses de reservas financieras para vivir antes de que tu negocio comience a aportar dinero. Esto puede significar que tienes que vivir con menos de lo que tienes. Si tu negocio significa mucho, esto no será un problema ya que tu felicidad provendrá de hacer un trabajo que te apasiona. Considera los costos iniciales de administrar su negocio, tales como:

  • Espacio de oficina
  • Suscripciones
  • Tecnología
  • Sitio web y hosting

¿Estoy mentalmente listo?

Comenzar tu propio negocio puede ser desalentador. Si bien crees en tu producto o servicio, puedes estar cuestionando si puede manejar el estrés de estar detrás de él. Tener un plan de negocios debería ayudar a aliviar la ansiedad y las dudas que puedan surgir. Aquí hay algunas otras consideraciones que te ayudarán a estar más preparado mentalmente para manejar la presión de tener tu propio negocio.

Ser capaz de adaptarte a los cambios en la tecnología y su industria es esencial. Si tu producto no se vende, debes adaptarse o modificar tus ventas o el producto en sí. Esto puede implicar cambiar el precio de tu producto o servicio o quizás necesites cambiar a quién lo está vendiendo. Sigue cambiando el producto o servicio hasta que comiences a ver las ganancias.

El arte del enfoque es lo que permitió a Bill Gates impulsar un gran éxito. Dos recursos para construir tu negocio son tiempo y dinero. Estos recursos son limitados ya que estás ocupado y no tienes millones para respaldar tu negocio. Tu negocio necesita que uses tus recursos de manera efectiva. Con esto en mente, no te extiendas con cosas pequeñas. Concéntrese en el panorama general y las cosas esenciales que se necesitan para tener éxito.

Prepárate para sentarte y descubrir quién eres. Ser un empresario empujará tus límites y te mostrará cuáles son tus fortalezas y debilidades. Aprenderás cosas sobre ti mismo que no sabías de lo que eres capaz cuando se prueban tus límites. Tener tu propio negocio es un proceso íntimo que pondrá a prueba todas tus limitaciones. Si bien esto es gratificante, también puede ser muy desafiante. Espera sacudir tu núcleo interno y crecer.

¿Estoy dispuesto a renunciar a mi estilo de vida actual?

Pregúntate a ti mismo si estás dispuesto a renunciar al estilo de vida cómodo que estás viviendo ahora por un tiempo. Iniciar tu propio negocio y dejar tu trabajo significa la pérdida de un cheque de pago garantizado al que estás acostumbrado. También tendrás menos tiempo para pasar con familiares y amigos. Es posible que tengas que sacrificar tus vacaciones por algunos años mientras te enfocas en tu negocio. Si dedicas el tiempo ahora y te enfocas en hacer que tu negocio sea un éxito, recuperarás tu tiempo más tarde. Considera el tiempo y el dinero que inviertes ahora como inversión para tu futuro.

¿Tengo el apoyo necesario que necesito?

Hay muchas personas antes de ti que han desafiado la tormenta del espíritu empresarial y hay algunas que se han hundido. Uno de los factores que definen el éxito de cualquier empresa es el apoyo que tiene. Comenzar tu propio negocio requiere mucho trabajo y hay desafíos.

Para asegurarte de que estás mentalmente preparado para enfrentar problemas, debes contar con el apoyo que necesitas. Esto puede ser cualquiera desde asesores hasta asistentes. Tener un contador, asistente legal y administrador puede recorrer un largo camino para aliviar la presión. La buena noticia es que puedes encontrar freelancers en todas estas categorías que se pagan solo cuando los necesitas. Esto ha permitido a los empresarios obtener la ayuda que necesitan por mucho menos dinero que si tuvieran que acudir a una gran agencia.

Si intentas usar todos los sombreros y lidiar con cosas de las que no sabes nada, es más probable que te quemes y te des por vencido. Deja que los expertos en cualquier campo te apoyen mientras te enfocas en los aspectos de tu negocio en los que eres un experto.

¿Donde viviré?

Las empresas varían mucho, por lo que no hay una respuesta fácil para esto. Probablemente sabrás si tu compañía lo haría mejor si se mantiene local. Si tu negocio se basa en línea, puede que te resulte más ventajoso ser un expatriado en un país más barato. Países como Tailandia ofrecen un gran apoyo con empresas de tecnología, ofreciendo centros de Internet que permanecen abiertos las 24 horas. También hay grupos de encuentros que te permiten conocer a personas de ideas afines.

En Panamá, no se tiene que pagar impuestos sobre la renta y cuesta mucho menos que vivir que en los Estados Unidos o Canadá. Si tu negocio no lo ata a un área específica, tiene el lujo de vivir en cualquier parte del mundo. ¿Por qué no vivir en un lugar que cueste menos para poder mantener los gastos bajos?

Conclusión

Al tomarte un tiempo para responder estas preguntas antes de avisar con 2 semanas de anticipación, te sentirás más tranquilo con tu elección. Tal vez no estás del todo listo. Si ese es el caso, averigüa qué falta y llena los huecos. Luego, estarás listo para dejar tu trabajo y comenzar el viaje satisfactorio de ser dueño de tu propio negocio.