Como empresario, a menudo ocupas múltiples roles en tu negocio. En ocasiones, actúas como CEO, especialista en mercadotecnia, servicio al cliente y relaciones humanas (HR) entre muchos otros. Con un flujo constante de correos electrónicos, empleados, clientes, llamadas telefónicas y redes sociales, puede ser casi imposible mantenerse enfocado en la tarea en cuestión. Nuestros cerebros son susceptibles a las distracciones, por lo que con todo el ruido y el movimiento del exterior, nos resulta difícil concentrarnos en la era digital de hoy.

Nuestra necesidad de cambiar constantemente de tarea pequeña a tarea pequeña significa que las cosas se están escapando de las grietas. Incluso si sientes que estás haciendo mucho por hacer, hay un costo cognitivo y probablemente no estás haciendo todo lo que piensas. Un estudio realizado por la Universidad de Londres mostró que los participantes que realizaban múltiples tareas durante las tareas cognitivas experimentaron disminuciones en la puntuación de CI que eran similares a las de alguien que había fumado marihuana o no había dormido en toda la noche. Además, el costo de la multitarea afecta especialmente a los hombres. Según el mismo estudio, los hombres que realizan múltiples tareas pueden experimentar una caída de 15 puntos en su nivel de CI, lo que los convierte en el equivalente cognitivo de un niño de 8 años.

Claramente, es hora de dejar de saltar de una distracción a la siguiente y enfocarte para que finalmente puedas hacer un poco de trabajo. Sin embargo, esto no va a ser fácil y requiere que ajustes tus hábitos diarios. Hemos encontrado los cinco mejores consejos para ayudarte a recuperar tu concentración y productividad.

Empieza pequeño

Desafortunadamente, hemos entrenado nuestros cerebros para distraernos. Ahora, debes volver a entrenar tu cerebro, como un músculo, para concentrarte completamente de nuevo. Comienza de a poco y bloquea solo cinco minutos por día para concentrarte en una y solo una tarea.

Una vez que hayas acumulado 15-20 minutos de tiempo concentrado, prueba la técnica Pomodoro. Primero, crea una lista de todas las tareas esenciales y luego inicia el temporizador. Este temporizador utiliza intervalos de trabajo divididos en 25 minutos, seguidos de un descanso de cinco minutos. Después de cuatro intervalos de trabajo, toma un descanso más largo, unos 15-30 minutos. Esto te ayuda a administrar tus distracciones, ya que solo se te permite dejar de trabajar en la tarea en cuestión cuando se apaga el temporizador. La técnica de Pomodoro también ayuda a aumentar tu responsabilidad, ya que mantiene una lista de las tareas completadas y las tareas que aún quedan por hacer.

Reconsidera tu horario

Por lo general, cuando comenzamos el día, comenzamos con las tareas más sencillas y sin sentido, y luego avanzamos lentamente hacia las tareas más difíciles y que llevan más tiempo. Sin embargo, esto en realidad cansa nuestro cerebro porque cada decisión que tomamos requiere energía cognitiva y concentración. Después de una hora de hacer tareas sin sentido, en realidad tenemos menos capacidad para concentrarnos.

Para aprovechar al máximo tu energía cerebral, invierte el orden de tu día. La noche anterior, crea una lista de todas sus tareas para el día y clasifíquelas por orden de importancia. Comienza con las tareas que requieren mayor energía creativa o enfoca a primera hora de la mañana, y luego cambia al trabajo más fácil y sin sentido (como ponerse al día con los correos electrónicos o las redes sociales) más tarde en el día.

Elimina sitios web que distraen

Si no puedes cortar el cable completamente de sitios web de distracción como Facebook, Instagram o ESPN, intenta al menos limitar su uso de ellos. Hay complementos disponibles que te permiten desactivar sitios que sabes que te distraerán. De esta manera, aún puedes navegar por Internet si lo necesitas para trabajar, pero no te sientes tentado a echar un vistazo a las puntuaciones de tu equipo favorito o a la última publicación de tu mejor amigo en Instagram. Puedes elegir bloquear ciertos sitios por todo el día o por un período de tiempo más corto. Si eres un usuario de Chrome, StayFocused es un complemento gratuito y te permite bloquear cualquier sitio web durante cualquier cantidad de tiempo. Leechblock proporciona un servicio gratuito similar para los usuarios de Firefox.

Si tienes un dispositivo secundario disponible, puedes llevar este consejo un paso más allá. Usa tu computadora principal para todas tus necesidades de trabajo y usa un dispositivo diferente solo para navegar por la web. Por ejemplo, si tiene un iPad o una tableta a tu disposición, intenta que sea tu dispositivo de navegación dedicado. Al crear esta distinción entre trabajo y diversión, tu cerebro tendrá que hacer un salto mental de un dispositivo a otro. Esto hará que sea más difícil posponer las cosas.

Organización física y digital

Los estudios demuestran que el desorden aleja tu atención de aquello en lo que puedes enfocarte y te bombardea con estímulos excesivos, haciendo que tu cerebro trabaje innecesariamente. Tener montones de papeles viejos o chucherías puede frustrarte y hacer que te sientas más ansioso, y nada es más difícil que tratar de trabajar mientras estás frustrado.

El desorden no solo es físico, también puede ser digital. Tu teléfono y computadora están llenos de archivos, documentos y fotos que no necesitas y te pesan solo cuando estás buscando el que necesita. Tómate el tiempo todos los días para eliminar archivos innecesarios y correos electrónicos antiguos. Esta pequeña tarea mantendrá limpio y claro incluso tu espacio de trabajo digital.

Echa un vistazo a tu área de trabajo y ve cuántas cosas se amontonan en el escritorio. Si no lo usas, no lo quieres ni lo necesitas, luego desházte de él. Intenta encontrar todo en tu escritorio en un lugar designado, preferiblemente fuera de la vista. Un escritorio limpio puede ayudarte a despejar tu mente, lo que significa que no tienes que gastar energía cognitiva en vadear el desorden. Conviértelo en un hábito de limpiar tu área de trabajo antes de irte a casa todos los días, lo que le ayudará a comenzar tus mañanas.

Se ha perforado en nuestro cerebro para trabajar duro desde las 9 a.m. a las 5 p.m. todos los días con solo una hora de almuerzo para tener nuestro máximo rendimiento. Si bien esto puede parecer efectivo, en realidad dificulta la productividad. Ajustarse a pequeños descansos, comenzar con períodos cortos y prioritarios, y priorizar tu horario puede ayudarte a agregar horas de productividad a tu horario todas las semanas y vencer a los distractores.